Y si los criminales van a pie, significa que todos debemos tatuar nuestros zapatos con el número de cédula.
Impresionantes han sido los niveles de estupidez gubernamental: primero, las autoridades denuncian a un marero waxquero, el Smile, con superpoderes para controlar toda la red de crimen organizado en Guatemala; luego,en esa relación extraña entre estupidez y acción, promulgan un “Acuerdo Gubernativo” (105-2009), por el cual pretenden controlar el crimen sancionando a los motoristas por medio de prohibiciones absurdas tales como la no circulación de dos personas en uno de estos vehículos, o que vistan chalecos marcados con los números y letras de la ma- trícula, los cuales tendrán que imprimir también en el casco de protección. ¡Ah!, el uso de las bicicletas está también regulado en el susodicho “Acuerdo Gubernativo”.
El Smile querubín, angelito, casiniño símbolo del marerismo, sus delitos, pecados, crímenes, y ayotes tendrá ya en su haber, pero que sea él quien controle “el crimen organizado en Guatemala”. ¡Por favor, no nos miren la cara!
Y querer convencernos de que agarrando al susodicho marero “entonces” se acabará la criminalidad es un absurdo comparable sólo con la otra mulada de querer controlar el crimen rotulando a todos los motoristas.
Con eso de las motocicletas la premisa es todavía más masacre: si todos los motoristas van con chaleco “amarillo fluorescente” marcado con el alfanumérico de las placas, y la misma identificación llevan en el casco, entonces los que matan transportándose en un vehículo de estos NO lo harán más y el crimen disminuirá.
Habrá algún iluminado en el Gobierno a quien se le ocurra que debido a tanto rollo con las motos, los chalecos, los cascos, y las bicicletas, y que para acabar de una vez por todas con el crimen organizado, y también con el desorganizado, que entonces se prohíba de una vez por todas y para siempre las motocicletas.
Porque como dicen semejantes bestias que con uno en la moto —no dos— y enchalecados y encascados, BAJARÁ la criminalidad sensiblemente, entonces con su prohibición universal se terminaría el crimen en 100%.
Pero, para seguir con el mal de bestia que ha atacado a las autoridades, significa que lo de las motos es sólo el inicio, ya que si los sicarios utilizan carros para matarnos, entonces todos los conductores de carros estaremos obligados a vestir un chaleco con el alfanumérico rotulado ¿atrás? ¿al frente? ¿a los lados? ¡Ah!, pero es chaleco y no tiene mangas, entonces “tatuado en la cara”, ¿o en el windshield?
Y si los criminales van a pie significa eso que todos debemos tatuar nuestros zapatos con el número de cédula.
De veras, la estupidez estatal no tiene límites.
Con la criminalización de miles de motoristas no lograrán ni hacerle cosquillas al crimen organizado, ni al desorganizado, y con la captura de el Smile habrán logrado atrapar a un escurridizo marero, pero esta chorchita será inmediatamente reemplazada por otra más masacre.
No tenían ni idea a lo que se metían; tampoco tenían plan y presentan una lista del súper 15 meses después, ¡ah!, y todavía me quieren convencer de que fue un trabajo de “ocho años”. ¡Por favor!, para mula no se estudia, hombre.
SL-JUSA
Buen correo, cabal, yo creo que son mulas, no tanto por sus ideas de cambio, sino porque le quieren ver la cara de mula a uno, ¿por que no toman acción en donde de verdad hace falta, o donde está mas dura la cosa, los coaccionadores de las carceles, los extorsionadores de los buses, los que cobran impuestos?, de plano los que toman decisiones significativas al respecto están involucrados o amenazados.
Benito Carlos
No hay comentarios:
Publicar un comentario